Siempre viene bien tener un lugar más donde sentarse. Y si se pliega y se guarda en cualquier rincón, mucho mejor.
De madera y con asiento tejido a mano en lana de oveja con técnica de pelero, es ese banquito que llevás donde lo necesitás: al jardín para tomar unos mates, al parque o al living cuando llega alguien más.